Comencemos primero en saber qué les dice la biblia que tanto veneran, y que nada de ella conocen. Utilicemos el ejemplo que nos enseñó nuestro Señor Jesucristo cuando nos dijo, ''vota lo viejo y añeja lo nuevo''. También nos dijo que la letra vieja es muerte, o sea, que no hay esperanzas de vida eterna. En la letra vieja se predica la muerte, entonces si existe la muerte no puede haber vida eterna. Pues las doctrinas terrenales se contradicen por si sola. Seguiré diciendo que todo el que no haya reconocido la ''verdad'' para conocer el verdadero camino, no tendrá la dicha de entrar al reino celestial, a ese bendito reino.
El Espíritu Santo sigue diciendo hermanos míos en San Mateo capt. 16 ver. 16. Dice así: No es el hombre en la Tierra que puede revelar la verdadera palabra, sino que es por medio del espíritu. Dice que el hombre no puede dar a revelar las cosas de Dios, sino que es a través del espíritu. Quiso decir, que el espíritu es el que recibe para poder dar a conocer las cosas de Dios. Yo sé todo eso porque recibo al Espíritu Santo y también digo cómo lo recibí, y por eso no llevo predicaciones terrenales, o sea enseñanzas carnales. Nuestro Señor también les dice en otra forma. Dice así: Bienaventurado tú Simón, porque no es la carne quien esto te ha revelado, sino mi Padre que está en los cielos. Aquí vuelvo y repito lo mismo en diferentes formas. Cuando dice, que no es la carne quien esto te ha revelado, quiere decir, que no se da a revelar las cosas de Dios materialmente, o sea, físicamente. Simón es bienaventurado porque recibe por el espíritu. Vuelve en otra forma y les dice lo mismo. Dice así en Juan capt. 3 ver. 6. Dice: Lo que nace del hombre, carne es, y lo que nace de Dios, es espíritu, espíritu es. Todos estos versículos que se encuentran en estos capítulos dice lo mismo en diferentes formas. Quiere decir, que todo conocimiento celestial llega del espacio cósmico, y quien lo recibe es el espíritu.
Continúa diciendo que la verdad, y el verdadero profeta, se reciben del cielo. Lo pueden encontrar en Gálata capt. 1 vers. 11 y 12. Es otra confirmación de todo lo que digo. Y sobre los misterios ocultos de los que hablé que están en el plano astral cósmico, lo pueden conseguir en San Mateo 13 ver. 11. También hermanos miso. ¿Es cierto que se recibe un llamado celestial? Lo pueden encontrar en Hebreos 3 ver. 1. Dice así: Por lo tanto hermanos míos, hermanos santos, participantes del llamado celestial. Yo pregunto. ¿Que se recibe de ese llamado celestial? Busquen en Juan 7 ver. 39. Dice: Esto dijo del espíritu que habrían de recibir, los que creyeren en él. Queridisimos hermanos, se recibe el espíritu de la sabiduríria. ¡Aleluya! Si yo estoy mintiendo, pues la biblia miente también.
Continuemos conversando con la doctrina que aún es desconocida en el planeta Tierra. De qué doctrina se está hablando a través de la biblia cuando se les dice en esta forma en San Mateo 13 ver. 52. Dice: Todo escriba instruido en la doctrina del reino de los cielos. Se está hablando sobre una doctrina que está allá arriba en el cielos, en el reino. ¿De qué se compone ese reino? Busquemos a través de la biblia. Hebreos capt. 1 ver. 14. Dice: ¿No son todos ellos espíritus administradores enviados para el servicio de los que han de heredar la salud? Entonces, ¿de qué se compone ese reino celestial? Se compone de espíritus. Ahora yo les pregunto. ¿En qué forma se puede aprender de una doctrina que está allá arriba en los cielos? Hermanos míos, entrando a uno de esos colegios celestiales, pero tiene que estar el espíritu sano de los defectos del alma. El espíritu se educa en el descanso del cuerpo físico, y tiene que estar sano porque tiene que penetrar esas leyes que rige el universo. Esa son las leyes, que son pertenencias del espíritu. Son las leyes espirituales que rige el universo para la vida del espíritu. Esa leyes rigen al espíritu una vez que se despoja de la materia. Por eso es necesario definir el cuerpo carnal y el cuerpo espíritu. Sobre eso es que se trata las enseñanzas del Espíritu Santo, y no la definición que le ha dado el materialismo.
En el planeta Tierra hay dos falsos caminos, y aún el verdadero no lo han podido conocer, y ya estamos en el recogimiento global. El verdadero camino es aquel donde se vive conociendo cuál es la voluntad del Creador para poder hacer su verdadera voluntad. Es el único medio de conocer la verdad para así poder conocer entre el bien y el mal. Sigo diciendo que hay dos falsos caminos. Digo dos falsos caminos porque se componen de dos falsos seguimientos. Unos de esos dos falsos seguimientos es aquel donde se vive la vida cotidiana a través de servicios diabólicos, que son los servicios caseros que hacen los llamados brujos. El otro mal servicio son las enseñanzas de las malas doctrinas carnales que no les permiten que despierte de entre los muertos, porque donde está la mentira ahí no se encuentra el Espíritu Santo. El despertar de los muertos significa: El despertar hacia lo desconocido, el despertar hacia todo lo relacionado con aquello que tenga que ver con el origen del espíritu, o sea con todo lo relacionado con la descendencia de la creación de tu alma.
Hablando del alma, pregunto. ¿Qué es el alma? ¿De qué se compone el alma? ¿Cómo se sabe el estado evolutivo del alma? ¿Cómo fue la creación del alma? ¿Puede el materialismo contestar todas esas inquietudes sobre la creación del espíritu? Ahora yo les digo hermanos míos, ¿para qué voy a beber agua estancada estando junto a la fuente? Caminemos todos juntos por el camino seguro y firme. El camino interno con el Espíritu Santo, el único maestro, Jesucristo. Él le dará a tu espíritu los conocimientos de la vida eterna que todos llevamos. Así podrán alcanzar el reino de los cielos, el reino de los mundos. ¡Oh, hermanos míos! La palabra divina llega a través del espíritu, y es en la única forma que se puede predicar y conocer ese bendito reino celestial. El espíritu recoge sabiduría en esos colegios celestiales, porque es en el único lugar donde se encuentra la sabiduría. Nuestra Santa Madre cósmica nos dice que es necesario la entrega al maestro interno, a nuestro Señor Jesucristo. Él es el que conoce nuestro estado espiritual en el que nos encontramos todos. Él es el que puede guiarnos a retornar al estado de conciencia que fuimos creados, es ahí cuando nosotros estamos preoparados para la ''Gracia'' del Señor. Con la entrega llega las energías del espíritu, su fuerza transformadora, su poder para destruir barreras, y para atraer el bien.
Que sean todos bendecidos con las energías cósmicas. Amén.